💧 Crisis Silenciosa del Saneamiento: Un Llamamiento a la Acción Global y Nacional

Este Día Mundial del Saneamiento, la atención no solo debe centrarse en los logros, sino en la abismal brecha que persiste en garantizar el acceso a servicios de saneamiento gestionados de forma segura para miles de millones de personas en todo el mundo. La infraestructura que gestiona nuestras aguas residuales, un pilar fundamental de la salud pública, la dignidad y la sostenibilidad ambiental, se encuentra en un estado de urgente necesidad de revitalización y expansión, desde los vertederos del Sur Global hasta las tuberías centenarias de las ciudades europeas.

Radiografía del Saneamiento: Datos que Desnudan la Realidad

Los números son elocuentes y, a menudo, descorazonadores. A nivel global, aproximadamente 3.600 millones de personas carecen de acceso a servicios de saneamiento gestionados de forma segura. Esto significa que una porción significativa de la población mundial vive con el riesgo constante de enfermedades transmitidas por el agua y una contaminación ambiental inaceptable. El Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 6.2, que busca garantizar el acceso a servicios de saneamiento e higiene adecuados y equitativos para todos para 2030, se encuentra peligrosamente fuera de alcance al ritmo actual.

En el contexto de Europa, si bien las tasas de acceso a servicios básicos de saneamiento son elevadas, persisten desafíos significativos. La antigüedad de las redes de alcantarillado en muchas áreas metropolitanas provoca fugas, ineficiencias y desbordamientos en episodios de lluvia intensa, liberando aguas sin tratar directamente a los cuerpos de agua. Además, la implementación de tratamientos terciarios y cuaternarios para eliminar microcontaminantes, como restos de medicamentos y productos químicos, todavía está rezagada en comparación con la magnitud del problema emergente.

En el plano nacional (España), los datos del sector de agua urbana revelan una inversión históricamente insuficiente. Aunque se ha avanzado notablemente en la depuración, especialmente tras las directivas europeas, la renovación y mejora de las redes de alcantarillado, que son la espina dorsal del saneamiento, presentan un déficit crónico. Los informes señalan que las infraestructuras de recogida, a menudo con más de medio siglo de antigüedad, sufren un alto índice de intrusiones, fugas e infiltraciones, mermando la eficiencia del sistema y aumentando los costes de tratamiento final.

🌊 Problemáticas Actuales: Entre la Obsolescencia y la Polución Emergente

La crisis del saneamiento no es monolítica; se manifiesta en varias capas:

  • Infraestructura Obsoleta e Insuficiente: La vida útil de una tubería de alcantarillado se estima en décadas. Sin un ciclo constante de renovación, los fallos son inevitables. La falta de separación de aguas pluviales y residuales en muchos sistemas urbanos (sistemas unitarios) genera vertidos incontrolados de aguas sin tratar durante las tormentas, un problema que la emergencia climática está exacerbando.
  • Contaminantes de Nueva Generación: Los sistemas de tratamiento están diseñados principalmente para eliminar sólidos y carga orgánica. Sin embargo, no están optimizados para enfrentar los contaminantes emergentes (microplásticos, disruptores endocrinos, productos farmacéuticos), que pasan a través de las plantas de depuración y tienen un impacto desconocido, pero potencialmente grave, en los ecosistemas acuáticos y la salud humana a largo plazo.
  • Gobernanza Fragmentada: En muchos países, la responsabilidad sobre el saneamiento recae en múltiples entidades (locales, regionales, nacionales), lo que a menudo resulta en una descoordinación, una falta de planificación a largo plazo y una asignación presupuestaria errática.

💰 El Coste de la Inacción: Pérdidas y Necesidades de Inversión

El saneamiento es un sector que exige una planificación financiera de largo aliento, pero se le trata como un gasto corriente.

Las pérdidas económicas derivadas de un saneamiento deficiente son abrumadoras. El Banco Mundial estima que la pérdida de productividad, los costes de atención sanitaria y el impacto negativo en el turismo y la pesca asociados a un saneamiento deficiente pueden ascender a miles de millones de dólares anuales a nivel global. En regiones de ingresos bajos, se ha cuantificado que cada dólar invertido en saneamiento puede generar un retorno de la inversión de hasta 5.50 en beneficios económicos y sociales.

En cuanto a la cuantificación de la inversión necesaria, se requiere un cambio de paradigma. Para cumplir con las metas del ODS 6.2, se estima que la inversión global en infraestructura de agua y saneamiento debe triplicarse. A nivel nacional, la Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamiento (AEAS) ha señalado repetidamente la necesidad de una inversión sostenida en el ciclo integral del agua que supere los 1.000 millones de euros anuales solo para mantener y modernizar adecuadamente las infraestructuras existentes, una cifra que rara vez se alcanza de forma constante.

🛠️ Crítica Constructiva y el Planteamiento de Soluciones Sostenibles

La crítica debe ser la palanca del cambio. Históricamente, se ha priorizado el abastecimiento de agua sobre el saneamiento, una visión miope que ignora que el saneamiento es el espejo de la salud de una sociedad. La financiación del saneamiento ha sido marginal y reactiva, no estratégica y preventiva.

La solución debe ser holística y basarse en la Economía Circular del Agua:

  • Inversión Sostenida y Planificada: Establecer un Fondo Nacional para el Saneamiento con una fuente de ingresos estable, quizás mediante una tasa específica, garantizando que el canon de saneamiento se reinvierta totalmente en la mejora de la red y el tratamiento.
  • Sistemas de Saneamiento Descentralizados: Promover soluciones no convencionales en áreas rurales o periurbanas, como el saneamiento ecológico y los sistemas descentralizados que tratan y reutilizan el agua in situ, reduciendo la presión sobre las grandes plantas de depuración.
  • Tratamiento Avanzado para Reutilización: La clave está en pasar de la depuración a la regeneración. Invertir en tecnologías de tratamiento avanzado (ósmosis inversa, ultrafiltración, desinfección UV) para que el efluente de las plantas de tratamiento sea apto para usos no potables, como el riego agrícola o industrial, cerrando el ciclo del agua de forma efectiva, especialmente en regiones de estrés hídrico.
  • Tecnología al Servicio de la Detección: Implementar sistemas de monitorización en tiempo real y tecnologías de inspección robótica de la red de alcantarillado para detectar fugas e intrusiones preventivamente, pasando de un mantenimiento correctivo a uno predictivo.

📣 Reflexiones y Tomar Acción

El saneamiento no es un servicio invisible; es la trinchera silenciosa que nos protege contra las pandemias y la degradación ambiental. Exigir un saneamiento seguro es una demanda de justicia social y dignidad humana.

Como sociedad, debemos superar la mentalidad de que lo que se va por el desagüe no es nuestra preocupación. Los decisores políticos deben reconocer que la inversión en saneamiento es una inversión de capital en la salud pública y la resiliencia climática, no un pozo sin fondo.

La acción debe ser inmediata. Desde el ámbito político, se requiere la aprobación de Planes Nacionales de Saneamiento con partidas presupuestarias plurianuales garantizadas. Desde el ciudadano, la conciencia sobre el uso responsable del inodoro y la presión para que se rindan cuentas sobre la calidad del agua de nuestros ríos son pasos esenciales.

Hoy, en el Día Mundial del Saneamiento, es hora de sacar el tema del alcantarillado y llevarlo a la luz del debate público, exigiendo que se priorice la salud invisible de nuestras ciudades y nuestro planeta.

-Carolina Lechado-

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